Cuento: El Hada fea

El hada fea

Había una vez un pequeño pueblo en el que vivía un hada muy especial. Esta hada no era como las demás, era un poco fea y torpe, y por eso todos los demás seres mágicos se burlaban de ella. Pero ella no se dejaba amedrentar por eso, y seguía adelante con su vida, tratando de ayudar a quien pudiera.

Un día, el rey de los seres mágicos del bosque convocó a todos los habitantes para anunciar que se acercaba el gran baile de primavera, y que todos los seres mágicos estaban invitados. El hada fea se emocionó mucho, porque siempre había querido asistir a una fiesta como esa. Pero, al mismo tiempo, se preocupó porque no tenía un vestido bonito que ponerse, y no quería ir hecha un desastre.

Por suerte, un grupo de hadas amables se acercó a ella para ofrecerle su ayuda. La ayudaron a buscar un vestido bonito, a peinarse y maquillarse, y a arreglarse de tal forma que estaba irreconocible. Cuando se miró al espejo, no podía creer lo que veía. Había pasado de ser un hada fea y torpe a una hermosa princesa, digna de estar en el baile más elegante de la temporada.

Cuando llegó al baile, todos los demás seres mágicos se quedaron atónitos al verla. No podían creer que esa hermosa hada fuera la misma que habían ridiculizado tanto tiempo atrás. Todos querían bailar con ella, y ella se sentía feliz de poder compartir ese momento con ellos.

Pero, mientras bailaba con uno de los príncipes, se dio cuenta de algo importante. No importaba cuán bonita fuera por fuera, si seguía siendo la misma persona torpe y tímida en su interior, nunca sería feliz. Así que decidió hacer un cambio en su vida. Empezó a ser más segura de sí misma, a tomar decisiones valientes y a ayudar a los demás sin importar lo que pensaran de ella.

Con el tiempo, todos los seres mágicos del bosque se dieron cuenta de que el cambio que había experimentado el hada fea no era solo superficial. Había aprendido a amarse a sí misma, y a valorar sus propias cualidades y habilidades. Y eso la hacía aún más hermosa de lo que ya era.

Así, el hada fea se convirtió en una líder respetada y querida por todos los demás seres mágicos del bosque. Y aunque ya no necesitaba un vestido bonito ni un maquillaje perfecto para sentirse bien consigo misma, seguía yendo a los bailes y las fiestas, siempre dispuesta a compartir su alegría y su amor con los demás.

Y así fue como la hada fea se convirtió en una princesa no solo por su apariencia, sino por su nobleza, su sabiduría y su corazón bondadoso. Y aunque nunca olvidaría de dónde venía, siempre estaría orgullosa de la persona en la que se había convertido.

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