Cuento: El hada del arcoiris

El hada del arcoiris

Capítulo 1: La búsqueda del arcoiris

Había una vez una pequeña hada llamada Lila que vivía en un bosque mágico rodeado de flores y árboles encantados. Lila era conocida en todo el bosque por su belleza y por sus habilidades mágicas. Pero había algo que la tenía intrigada desde hace tiempo: nunca había visto un arcoiris en su vida. Todos los días, Lila se preguntaba cómo sería ver un arcoiris, y un día decidió que tenía que encontrarlo.

Lila salió de su casa temprano en la mañana y comenzó su búsqueda. Caminó por el bosque y preguntó a todos los animales que encontraba si habían visto algún arcoiris recientemente. Pero nadie había visto uno. Lila se sentía un poco desanimada, pero no se dio por vencida.

Decidió ampliar su búsqueda y salió del bosque. Caminó durante horas y horas, cruzando ríos y montañas, hasta que finalmente llegó a un lugar donde nunca había estado antes: un valle rodeado de colinas. Y allí, en el horizonte, vio algo que le hizo saltar de alegría: un arcoiris.

Capítulo 2: El hada del arcoiris

Lila corrió hacia el arcoiris, pero cuando llegó allí, se dio cuenta de que no podía tocarlo. El arcoiris era simplemente una ilusión, una luz reflejada por las gotas de agua en el aire.

Mientras Lila miraba el arcoiris, algo extraño comenzó a suceder: su cuerpo empezó a brillar con los colores del arcoiris. Rojo, naranja, amarillo, verde, azul, violeta… todos los colores del arcoiris aparecieron en su piel. Lila se asustó un poco, pero después se dio cuenta de que era una especie de transformación mágica. Y entonces, supo lo que tenía que hacer.

Lila volvió al bosque y decidió que a partir de ese momento, ella sería el hada del arcoiris. Su piel seguiría brillando con todos los colores del arcoiris, y ella usaría su magia para hacer que los arcoiris aparecieran en el cielo cada vez que hubiera lluvia.

Capítulo 3: La gran tormenta

Desde ese día, Lila se convirtió en el hada del arcoiris. Cada vez que había lluvia, ella aparecía en el cielo y hacía aparecer un arcoiris en el horizonte. Todos los habitantes del bosque estaban encantados con su magia y le agradecían cada vez que aparecía un arcoiris.

Un día, sin embargo, una gran tormenta se acercó al bosque. Los rayos y los truenos se escuchaban en todas partes, y la lluvia caía con fuerza. Lila sabía que tenía que hacer algo especial para ayudar a los habitantes del bosque a sobrevivir la tormenta.

Usando su magia, Lila creó un arcoiris gigante que rodeaba todo el bosque. El arcoiris tenía un efecto mágico, que hacía que la lluvia no pudiera atravesarlo. Los habitantes del bosque se refugiaron bajo el arcoiris, y la tormenta pasó sin causarles daño alguno.

Cuando la tormenta finalmente pasó, Lila volvió al bosque y todos los habitantes la recibieron con agradecimiento y admiración. Habían visto su magia en acción y estaban asombrados por su poder.

Desde ese día, el arcoiris se convirtió en un símbolo de esperanza y protección para los habitantes del bosque. Y Lila, el hada del arcoiris, se convirtió en una leyenda en todo el reino mágico. Cada vez que aparecía un arcoiris en el cielo, todos sabían que Lila estaba cerca, protegiéndolos con su magia.

Capítulo 4: El regalo del arcoiris

A medida que pasaba el tiempo, Lila se dio cuenta de que su habilidad para crear arcoiris había evolucionado. Ahora podía hacer que los arcoiris aparecieran no solo en el cielo, sino en cualquier parte que quisiera. Usando su magia, creó un arcoiris gigante que atravesaba todo el bosque y se reflejaba en los arroyos y ríos.

Un día, Lila decidió hacer algo especial con su magia. Creó un pequeño arcoiris hecho de cristales brillantes y lo colocó en una flor en el bosque. La flor se iluminó con los colores del arcoiris, y de repente, la flor comenzó a emitir un perfume mágico que llenó todo el bosque.

Los habitantes del bosque se acercaron a la flor, asombrados por su belleza y su perfume. Lila explicó que el arcoiris era un regalo para el bosque, un regalo que nunca se marchitaría y que siempre estaría allí para recordarles su magia.

Desde entonces, el arcoiris en la flor se convirtió en un lugar sagrado para todos los habitantes del bosque. Cada vez que necesitaban un poco de magia en sus vidas, iban a la flor y se sumergían en su belleza y su perfume.

Y así, Lila, el hada del arcoiris, se convirtió en un símbolo de esperanza y alegría para todos los que la conocían. Su magia siempre estaría allí para protegerlos y hacerlos felices, y su legado viviría para siempre en el bosque mágico.

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