Cuento: El hada de los deseos

El hada de los deseos

Había una vez un pequeño pueblo en el que vivía una hada muy especial. Esta hada era conocida como el hada de los deseos, y se decía que tenía el poder de conceder cualquier deseo que alguien le pidiera. Sin embargo, no era fácil encontrarla, ya que solo aparecía cuando alguien realmente necesitaba su ayuda.

Un día, una niña llamada Sofía se perdió en el bosque. Había salido a caminar con su familia, pero se había alejado demasiado y no podía encontrar el camino de regreso. Estaba muy asustada, y no sabía qué hacer. Fue entonces cuando vio una pequeña luz brillante en medio del bosque. Era el hada de los deseos, que había aparecido para ayudarla.

  • ¿Qué te pasa, pequeña? – preguntó el hada con su suave voz.
  • Me he perdido en el bosque – respondió Sofía sollozando – No sé cómo volver a casa.
  • No te preocupes, yo te ayudaré – dijo el hada sonriendo – Pero antes, dime ¿qué es lo que más deseas en este momento?

Sofía pensó por un momento. Lo único que quería era estar a salvo en casa con su familia. Así que le pidió al hada que la ayudara a volver a casa. El hada de los deseos hizo una pequeña varita mágica aparecer en su mano, la agitó un poco, y de repente, Sofía se encontró de vuelta en casa con su familia.

Desde ese día, Sofía nunca olvidó al hada de los deseos y le contó a todos sus amigos y familiares la historia de cómo la pequeña hada la había ayudado. Muchos de ellos se rieron de ella y pensaron que estaba inventando la historia, pero Sofía sabía que era verdad.

Años más tarde, cuando Sofía se convirtió en adulta, volvió a encontrarse con el hada de los deseos. Esta vez, estaba pasando por un momento difícil en su vida. Había perdido su trabajo y no sabía cómo pagar las facturas. El hada de los deseos apareció de nuevo, con su varita mágica en la mano.

  • ¿Qué deseas, Sofía? – preguntó el hada.
  • Quiero encontrar un trabajo nuevo y poder pagar mis deudas – respondió Sofía.

El hada de los deseos agitó su varita mágica y Sofía encontró un trabajo maravilloso al día siguiente. A partir de ese momento, Sofía supo que podía confiar en el hada de los deseos para cualquier cosa que necesitara en su vida.

Y así fue como el hada de los deseos se convirtió en una leyenda en el pueblo. Muchas personas contaban historias sobre ella y cómo había ayudado a alguien en un momento de necesidad. Aunque el hada de los deseos nunca buscó la fama ni el reconocimiento, sabía que estaba haciendo algo importante en el mundo: ayudando a los demás y haciendo realidad sus deseos más profundos.

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